sábado, 27 de julio de 2013

Divorcio (Cuando la verdad llega se golpe)

Dicen que no tuvo tacto y que simplemente se lo dijo. Después vinieron los insultos y los golpes. Queda claro, no podían seguir juntos.
Artemio, el carpintero, yace inconsciente aún con el mango en la mano. De un gran boquete en su cabeza mana sangre. 
Los clavos respiran aliviados. El viejo martillo de uña no pudo más. Harto del maltrato, hoy decidió irse.


Crepuscular.

8:20. El sol se extingue y justo antes de caer, guiña al cielo. El firmamento suspira. Las nubes se ruborizan. La noche, seductora,  ha llegado. 

miércoles, 24 de julio de 2013

Camino al mar. (Anular)

Una bocanada y de vuelta al fondo. Después de 7 largos intentos ya tiene los ojos inyectados, pero no desiste. 
Al final, sin aliento sale del agua, observa el anular y se echa a llorar. 

lunes, 22 de julio de 2013

Los amos.

Un olor fétido y ácido recorre todos los rincones. Plastas de lodo y estiércol vuelan por los aires. En el chiquero todo es júbilo. Por la rendija, un moño negro adorna el porche en la casa de los amos.


 

Gillete.

La bañera y al final, una sonrisa. Sus problemas se han terminado.  


sábado, 20 de julio de 2013

Entrometida.

Suena el timbre. ¿Quién es? ¡Váyase! ¡Déjeme tranquilo! A pesar de mis súplicas, la soledad cruza el umbral de la puerta. La entrometida ha decidido hacerme compañía esta noche. 


6 cristales rotos (Versión II).

6 cristales rotos. 6 diferentes rascacielos.  No hay duda, a pesar de sus esfuerzos, el águila perdió el nido. 

6 cristales rotos.

6 cristales rotos. 6 diferentes rascacielos.  No hay duda, el águila se ha quedado ciega. 


El peso de la historia.

Se acabó. No pudo más. El peso de la historia terminó con todo y se vino abajo. Poco a poco la nube se cae a pedazos. Empieza a llover. 


jueves, 11 de julio de 2013

Plan Maestro 2.

Lo golpea. Lo arrastra. Lo agita incontrolablemente y después vuelve a apalearlo, esta vez contra la pared. No responde. No reacciona. Desesperado lo arroja hasta el fondo, como una basura, y va por uno más. Lo mismo ocurre. Ninguna señal, ni un soplo de vida. 
Uno a uno pasan por sus manos pero parece ser muy tarde. Como un gigante, los toma a todos y los lanza de un solo hasta el cesto.
Presos de la caja de cartón, los bolígrafos han decidido escapar y su plan ha funcionado. 

viernes, 5 de julio de 2013

Muda.

El mar acaricia a la playa. Ella, inocente, se acerca a sus compañeras que la ignoran, mientras murmuran toda clase de insultos. 
En un acto casi milagroso, la muda articula un saludo ¡Hola! Y no recibe respuesta. ¡Hola! Repite en voz alta. El silencio prevalece y las miradas permanecen en el mar y su infinito horizonte. 
Indignada pero sonriente, la letra H repite el saludo mientras les da la espalda y se aleja. Al instante, una ola gigante arrasa con todo el abecedario.

Güerarllu. (Relato de una extranjera perdida)

Where are you? Gritan con horrenda pronunciación. Where are you? Repiten después y continúan con la búsqueda.
En territorio español, la letra W se ha extraviado y nadie en el abecedario sabe donde está.



Última pieza.

Nervioso, salta de un lado al otro intentando levantar su mano, jalando su camisa. La enorme caja de madera está rota y el mecanismo ha caído sobre su cadena. Apenas puede moverse. Mientras los autos pasan a su lado, Toño intenta reanimar a su dueño que hoy ha tocado su última pieza en el organillo. 

miércoles, 3 de julio de 2013

Trampa.

Pablo salta de la cama emocionado. Levanta la almohada y baja la vista. Desilusionado empieza a llorar y poco después se tumba en el suelo. 
Su diente sigue ahí. La trampa que puso papá, un par de días antes, dio resultado.

martes, 2 de julio de 2013

3 horas antes.

Es una masacre. Un campo de batalla. Hay pelo por todas partes y al fondo de la sala el cuerpo del delito yace inerte, arrumbado a un lado del sillón. 3 horas antes ella se empezó a reír y la cita terminó mal para él y su peluquín.

 

 

lunes, 1 de julio de 2013

Plan maestro.

Las gotas de leche caen desde la tercera repisa del refrigerador. El gato lame extasiado el azulejo de la cocina. Al fondo, una caravana de ratones se aleja con el botín.

 

 

jueves, 27 de junio de 2013

martes, 25 de junio de 2013

El ojo gigante.

El calor es incendiario pero no se detiene. Debe llegar al nido. La hormiga sigue adelante, mientras un intenso rayo de sol, amplificado por el lente convergente de una lupa, la acompaña en su camino. El insecto no arribará a su destino, el ojo gigante detrás del cristal se ha asegurado de ello.

 

jueves, 13 de junio de 2013

Salir a entrenar (Tragedia "deportivo-telenovelera" en 3 actos con sabor a Gatorade Ponche de Frutas)


degenerado, da.
(Del part. de degenerar).
1. adj. Dicho de una persona: De condición mental y moral anormal o depravada, acompañada por lo común de peculiares estigmas físicos. U. t. c. s.

PRIMER ACTO
—¡No más! ¡Se acabó!— Con paciencia la mujer inyecta el veneno en la botella de isotónico, mientras se ajusta la diminuta minifalda y desprende la fotografía del triatleta del refrigerador.
La infidelidad no le viene bien y esta noche ha decidido tomar cartas en el asunto, justo antes de salir a celebrar su "libertad" con la mejor de sus amigas.

SEGUNDO ACTO
—¡Es un maldito degenerado! ¡Eso es lo que es!— Balbucea con la voz entrecortada por las lágrimas. El alcohol se ha mezclado con el odio y juntos han surtido efecto. Su amiga, también ebria, burlona le responde, admirando la fotografía maltratada del esposo —Pero qué sabroso está tu marido ¿No?  ¡Eso de andar en bici con sus amigas le ha hecho "muy" bien!—
Tambaleándose, la mujer se levanta y con el vaso en alto grita —¡Mañana las pagarás todas malnacido! ¡Mañana! — Minutos después cae inconsciente, justo a un lado de la barra. Su amiga ríe sin control.

TERCER ACTO
Las 2 entran a empellones al departamento y al cruzar el umbral de la puerta de la cocina, la fiel amiga abre el refrigerador, toma la botella de Gatorade del marido y se la clava en la boca, en un intento por reanimar el cuerpo maltrecho de su compañera.  ¡Qué mala fortuna! El maldito degenerado aún no se levanta para salir a entrenar.

218.

Se encoge y permanece inmóvil, casi en posición fetal. No está dispuesto a seguir cooperando. Ignoro cómo ocurrió pero David, el personaje principal de mi nueva novela, se ha enterado que pienso matarlo justo al final de la página 218.